DIRECTOR DEL ICVU DIO RAZONES DE LA DRÁSTICA PÉRDIDA DE CALIDAD DE VIDA QUE EXPERIMENTÓ TALAGANTE EN LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS

Por Juan Fernando Espinosa Sánchez.

 

  • Arturo Orellana Ossandón, Doctor en Geografía Humana de la Universidad de Barcelona, Magíster en Desarrollo Urbano en la UC, Ingeniero Comercial y Licenciado en Economía de la U de Chile, concedió entrevista en exclusiva a este medio de prensa.

 

Falta de liderazgo por parte de sus alcaldes en estos últimos 10 años, sumado a la hegemonía de la metrópolis de Santiago e indicadores deficientes, están en el origen del penúltimo lugar de Talagante entre las comunas con peor calidad de vida urbana.  Aunque Talagante no es el centro de todo el estudio, Arturo Orellana Ossandón, académico asociado de la Pontificia Universidad de Católica y director del proyecto Índice de Calidad de Vida Urbana, ICVU, de la Cámara Chilena de la Construcción, explicó algunas de las situaciones que permiten entender este drástico descenso.

Un contexto poco favorable

A juicio del destacado académico del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la UC estos diez años del ICVU permitieron tener un panorama de la evolución de grandes ciudades y capitales regionales, lo que demuestra cuestiones positivas, pero también de las otras.  En tal sentido, Arturo Orellana explicó que “en la Región Metropolitana, donde la metrópolis logra articular todos los subcentros, estamos hablando de Colina, Talagante, Melipilla, Buin, etcétera, hace que en esa alta dependencia se ha generando un proceso de ampliación de la brecha de desigualdad en materia de calidad de vida”.

Según el profesor esta región posee los peores índices, por cuanto las desigualdades son mayores entre comunas con buena calidad de vida, localizadas en el “cono oriente” de la región, respecto de otras periféricas.  “Particularmente es más grave, en el caso de lo que podríamos llamar subcentros, entendiendo que comunas como Talagante, Melipilla, Colina, son subcentros que debieran satisfacer o atender las necesidades de las comunas que pertenecen a la provincia, sin embargo, la fuerza o hegemonía que tiene Santiago ha mermado, disminuido la capacidad de los subcentros para proveer de bienes y servicios públicos y privados a la población de la provincia”.

“Es decir –añadió el profesor-, lo que estoy diciendo, en el fondo, es que comunas como Talagante en estos 10 años han retrocedido en materia de desarrollo de infraestructura, de equipamiento, y por lo tanto no les permite competir para ser un subcentro, como tal”, sostuvo Arturo Orellana, quien a continuación dio cuenta de algunas de las variables que permiten observar en qué se verifica el descenso de la calidad de vida urbana de Talagante y que muchas veces la cotidianeidad no permite a las personas darse cuenta de esta situación que afecta su vida y la de sus familias.

 

Algunas situaciones de orden local

“Estamos hablando de una capital provincial, como Talagante, que en materia de equipamiento en áreas verdes tiene un estándar muy por debajo de muchas de las comunas de la Región Metropolitana.  Estamos hablando, básicamente, por ejemplo en el caso de Talagante, donde uno puede ver cifras de menos de 2 metros cuadrados de áreas verdes por habitante y uno lo que esperaría que una capital provincial tuviera un estándar un poco mayor, un estándar de 4 o 5 metros cuadrados de áreas verdes”, ejemplificó el Director del ICVU.

A lo anterior, Arturo Orellana agregó un nuevo dato interesante, relacionado con el espacio en que viven las personas.  “Otro tema que afecta fundamentalmente y que de alguna manera se ha ido deteriorando, es que ha aumentado el nivel de hacinamiento.  Los porcentajes de hacinamiento en el caso de Talagante –los estoy mirando aquí en pantalla- están llegando al orden del 10%, tiene uno de los porcentajes de hacinamiento más altos de la Región Metropolitana.  Qué quiere decir; que hay un déficit de vivienda importante que no está siendo satisfecho para los habitantes de Talagante”, subrayó el académico.

Seguidamente, el profesor de la UC sostuvo que “otro tema no menor” es que en Talagante el 80% de las viviendas no pagan contribuciones.  “Eso implica que son viviendas sociales o viviendas de muy bajo valor fiscal.  Eso disminuye en forma importante la capacidad de financiamiento del municipio para atender un mejor desarrollo urbano.  Entonces, si uno empieza a ver ese tipo de datos, empieza a entender por qué probablemente Talagante, más allá del esfuerzo que hagan sus autoridades, es una comuna que básicamente depende altamente, casi en un 50% del Fondo Común Municipal*”, indicó.

 

Conectividad y falta de visión y liderazgo de la autoridad local

Consultado por la variable conectividad, el profesor Orellana concuerda en lo más evidente.  “Si un porcentaje importante de los jefes de hogar de Talagante requieren salir de la comuna para trabajar o para ir a estudiar como también ocurre y, además, tiene un sistema de transporte precario, monopólico, y con baja calidad y sumamos vías de acceso a Santiago absolutamente colapsadas, eso es otro agregado”, dijo el académico, quien añadió que “ojalá se impulse decididamente un tren de cercanía porque el cordón verde, que marcaba el límite entre el área urbana de Santiago con Maipú y Talagante ya se perdió”.

Para el Director del ICVU tanto Talagante como Melipilla tienen que apostar a constituirse en subcentros atractivos que eviten que las personas tengan que salir de las comuna al Gran Santiago para satisfacer necesidades laborales, educacionales, recreativas, etcétera.  En tal sentido, Arturo Orellana concuerda que ha faltado visión, liderazgo y osadía en los alcaldes de la comuna en estos últimos 10 años para enfrentar los desafíos de las transformaciones que se registran en paralelo y que comprometen la calidad de vida de las personas de manera concreta.

“Talagante es parte de la Asociación de Municipios Rurales, curiosamente yo creo que de ruralidad a transitado más a ser una comuna urbana, de hecho el mayor porcentaje de población vive en la parte urbana, por lo tanto uno podría esperar que las autoridades, entendiendo ese proceso, debieron haber tenido mayor osadía de planificar ese desarrollo urbano.  Es decir, evitar que ese desarrollo urbano se haga sin un plan, es decir, cuando la ciudad va creciendo, se va expandiendo, que se empiezan a construir viviendas sociales y tú no tienes control sobre esos procesos, efectivamente a la larga vas a pagar las consecuencias”, argumentó Arturo Orellana.

 

*Fondo Común Municipal “constituye la principal fuente de financiamiento para los municipios chilenos, tal como lo define la propia Constitución Política en su Artículo 122: ‘Mecanismo de redistribución solidaria de los ingresos propios entre las municipalidades del país’”.

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