Por Juan Fernando Espinosa Sánchez.
El 56 Informe Epidemiológico de COVID-19 emanado por el Ministerio de Salud confirma lo dicho en el transcurso de los últimos días respecto del aumento de la positividad en la provincia de Talagante, mientras contradictoriamente el Ministro de Educación majaderamente habla del retorno a clases y algunas comunas juegan al son del todopoderoso. Este nuevo monitoreo a la pandemia en Chile congela las cifras de coronavirus confirmado entre el 27 de septiembre y las 6 de la mañana del primer día de octubre.
Así las cosas, la provincia de Talagante alcanza los 10 mil 282 contagios confirmados de coronavirus, desde la segunda quincena de marzo en que se registran los primeros casos en esta zona y la comuna de Peñaflor sigue siendo la más afectada por la pandemia, mientras que en el último lugar figura Isla de Maipo a sólo 37 casos de su similar El Monte. El detalle por comuna, es el siguiente: El Monte, 1.369 casos confirmados; Isla de Maipo, 1.332 casos COVID; Padre Hurtado, 2.390 casos positivos; Peñaflor, 3.257 casos de coronavirus; y Talagante, 1.934 casos confirmados por PCR hasta el presente informe.
En tanto, los casos activos, es decir, de aquellos pacientes que al momento del este monitoreo se encuentran afectados por la enfermedad, con diagnóstico de coronavirus, nuevamente vuelve al alza en la provincia de Talagante, pasando de 170 casos, en el informe anterior, a 194 en el Informe Epidemiológico 56. El desglose, comuna a comuna, va como sigue, según el MINSAL:
El Monte; 40 casos activos; Isla de Maipo, 31 casos activos; Padre Hurtado, 42 casos activos, con el mayor incremento en relación al informe anterior; Peñaflor, 52 pacientes COVID; y Talagante, 29 casos activos.
En tanto, nuevamente este informe oficial del gobierno de Chile para COVID-19 no entrega las cifras de fallecidos por comunas a lo largo y ancho del territorio nacional, como lo hizo hasta el Informe Epidemiológico 48, fechado el 4 de septiembre del presente año. Es decir, desde hace un mes la autoridad nacional evita entregar la cifra de pacientes que pierden la vida producto de la enfermedad, situación que, sin duda, le resta transparencia a una situación de público interés e importancia para seguir comprendiendo mejor las medidas de autocuidado entre la población.