Por CARLOS DANTE GIULIUCCI ANDUEZA
“Si no te comes toda la comida” … “si no te duermes” … te va a llevar el “viejo del saco” … “va a venir el cuco”.

Esas advertencias que nosotros los viejos que doblamos la esquina hace un buen rato, de los 60 años y más; y que escuchamos de nuestros padres, han tomado vigencia en el contexto de la elección de presidente de la República. Claro que ahora ese supuesto viejo ha sido desplazado por el “cuco comunista”. ¿Hay que ir con los tiempos?… sin duda, pero sin quedarse pegados en mitos urbanos de dudosa credibilidad.
La derecha chilena hace bastantes años tiene el serio problema de no tener un líder de fuste como lo fue Jorge Alessandri Rodríguez. Muchos de los que leerán estas reflexiones, sin duda no han nacido cuando existió este señor. Les doy un dato, yo era un niño cuando él fue elegido presidente de nuestro país. Ahora fueron a pedir prestado un candidato “independiente”, y salieron trasquilados. Entonces se pusieron a la cola del hijo pródigo, esperando sacar con mano mora posible ganancia electoral, con ese
candidato que quiere imponer en el colectivo social, que él es el candidato de los “buenos” y el otro el de los “malos”. Tan malo como el otrora viejo del saco.
Cuando se acaban los argumentos racionales, es decir, la anteposición de una idea muchos mejor que la oponente, y ya no es viable contra argumentar para convencer a la audiencia, quedan los caminos de la irracionalidad para que aun sin convencer, se imponga lo que se supone una verdad, que es más bien una falacia de composición.
Y en ese dilema la derecha política de Chile hace rato lo viene sufriendo. Recordemos su activo y presencial rol en la gestación del golpe de estado, y su participación en los 17 años que duró la dictadura. Hoy al parecer, explotando ese aforismo que los chilenos somos de memoria corta, enarbolan que con su candidato y sólo con él, podremos seguir teniendo libertad, a pesar de que ellos apoyaron un régimen dictatorial, que cercenó los derechos que la libertad otorga, incluso el de la vida de muchos compatriotas.
El orden, la paz; la tranquilidad, es patrimonio de la gestión de la derecha. Los “otros” representan el desorden, el caos, el estancamiento, la
pérdida de la libertad. Rara la afirmación, porque el orden que esa derecha quiere restablecer, el 18 de octubre del 2019, fue precisamente el clamor de millones de chilenos, que lo cuestionó al punto que la fuerza de la movilización construyó el escenario para tener una nueva constitución, desechando la del dictador que el candidato de los “buenos” quiso a toda costa que se mantuviera.
Agotados los recursos por la vía racional para el convencimiento, incluso recurriendo a pagarle un pasaje a un opositor venezolano para que hable contra nuestra Convención Constitucional, haciendo una mala copia de 1964 cuando se trajo a la hermana de Fidel Castro, no queda otra opción que sacar al escenario al nunca bien ponderado “cuco”. Claro que ahora con apellido… “comunista”.
Mucha gente ha oído hablar del comunismo, por boca de los detractores y por quienes van a pasear a las idílicas playas de Cuba, y que curiosamente son de derecha, pero que escogen ese destino veraniego para sacar provecho de un costo menor al estar regulado los precios por el Estado. Esa mucha gente que le tiene miedo al comunismo nunca ha pisado un país con ese régimen, pero como se dice habitualmente, las palabras construyen realidad.
Entonces hay que meter miedo con el “cuco comunista”. No vaya a ser cosa que salga elegido el candidato del PC, (del cual no es militante), y se le ocurra reactivar la red ferroviaria que la dictadura borró del mapa y les entregó el botín a los gremios de los camioneros y microbuseros, en “agradecimiento” por haber contribuido a la caída de Allende.
No vaya a ser cosa que salga electo el candidato del PC, y nos llenemos de farmacias comunitarias, o populares, o solidarias, con medicamentos a mucho menor costo, en desmedro de las cadenas de farmacias, que no podrán coludirse nunca más como ya lo hicieron…¡¡eso no puede ocurrir!!¡¡eso es comunismo!!
¡¡Vamos cuquito!! avísame si no convences dirán en la candidatura del “bueno”, para entonces pedirle a la doctora Cordero que saque su batería de odiosidad hacia las personas, y le invente alguna psicopatía al candidato de los “malos”.
Hasta pronto pacientes lectores. Dulces sueños por las noches… duerman tranquilos y tranquilas…el cuco no existe, y tampoco hace décadas el viejo del saco.