
Un reciente hecho ocurrido en el sector “Los Cardenales” respalda nuevamente lo que han dicho desde un principio por los vecinos de Lonquén y que ha sido confirmado por el Tribunal Ambiental de Santiago y la Excelentísima Corte Suprema de Justicia, en cuanto al grave daño ambiental que ocasionó y sigue provocando el Relleno Santa Marta desde el incendio de enero de 2016. Esta vez, un vecino de aquel sector fue sorprendido por un hecho que relato a nuestro medio cuando desarrollaba labores de sondaje en su parcela.
“La intensión era obtener agua y la idea era hacer un pozo. A los 37 metros de profundidad comenzó a salir un líquido indescriptible, de mal olor, oscuro y espeso, luego, se terminó eso y seguimos cavando para encontrar el agua que necesitamos y a los 60 metros comenzó nuevamente a salir un agua, pero salía un agua aceitosa, como si estuvieran vertiendo aceite (…), lo que se vio a los 37 metros o eran líquidos percolados o eran elementos químicos, gaseosos, mal olientes que en ningún caso se podía denominar como agua”, señaló José Contreras Soto.
El profesor se muestra todavía atónito por este hecho, ya que se trata del vecino de su parcelación más alejado del relleno Santa Marta y cuyo terreno se ubica en la cota más alta de “Los Cardenales”, por lo mismo contra argumenta: “se supone que yo debería ser el menos afectado”. De todos modos, el dueño de la parcela 7-D comentó que también otros vecinos han construido pozos para surtirse de agua para asuntos domésticos y de riego, por cuanto el agua de pozo en este lugar no sirven para el consumo humano, ya que presentan distintos colores e incluso malos olores.
“Hay varias teorías al respecto: primero, de acuerdo a algunos laboratorios, sería por las sedimentaciones naturales de los terrenos, pero nosotros tenemos serías dudas, ya que son las contaminaciones producto del relleno Santa Marta, por cuanto está ubicado sobre los cerros como se puede apreciar y todos los líquidos se vierten, se escurren hacia las partes más bajas y, de hecho, se está vertiendo parte de esos líquidos a través de unas cañerías a los canales de regadío del sector”, indicó José Contreras.
De todos modos, el profesor tomo una muestra del líquido que escurrió durante las faenas de sondaje, el 11 de febrero, a las 11:40 horas, la cual mantiene para dar cuenta de lo que le sucedió, además de un video del escurrimiento de este líquido mientras la maquinaria realizaba la excavación en su terreno. “Aquí tengo la evidencia de lo que salía en ese momento de ahí, lo que me provocó gran decepción porque lo que yo buscaba era agua”, dijo el profesor José Contreras, quien indicó que al día siguiente del hecho la Brigada de Medio Ambiente de la PDI llevó muestras del sedimento que quedo sobre el terreno.
Hola, somos tesistas investigadores de la UAH. Tienen contacto para hablar de este tema? de poder ayudarnos se lo agradeceríamos muchísimo. De ante mano muchas gracias.