
Sin duda que la pandemia ha dejado al descubierto una serie de situaciones y en el caso del Hospital de Talagante denota lo que ha sido mantenerse por tanto tiempo sin un director titular hasta hace unos meses y un crecimiento inorgánico producto de la pandemia y la falta de una concepción desde el Servicio de Salud Metropolitano Occidente. Así, mientras ya se construye un gran hospital en Melipilla, también se trabaja en la relocalización de Peñaflor, sin embargo, el hospital provincial ha sido el principal centro hospitalario COVID-19.
“La Calefacción no se hizo la mantención como correspondía. Piensa tú que hemos ido cambiando de dirección y ahora que llegó este director le tocó enfrentarse a varias cosas y una de esas es que no se le había hecho la mantención como correspondía al hospital, en cuanto a calefacción”, sostuvo Paola Venegas, quien además precisa que la alta demanda de internación de pacientes por la pandemia ha provocado la utilización de sectores distintos del edificio, carentes de un buen servicio de calefacción.
“Hay partes que se están utilizando como salas para hospitalizar, por ejemplo las salas de espera, donde la calefacción era muy chica, muy mínimo y para la cantidad que necesitamos ahora, no cubre lo que corresponde, entonces, por eso nos vemos en estos apuros. Además que en el Servicio de Urgencia no se dejaba gente hospitalizada, entonces ahora se está dejando personas hospitalizadas en las salas de esperas, en los box, y no contamos con el recurso para cubrir a todo esos pacientes”, explicó la Presidenta de la FENTESS.
De acuerdo a lo informado, por la funcionaria el sistema de calefacción del Hospital de Talagante consta de una caldera con una red de paneles adosados a la pared, a los que nos se ha hecho la mantención necesaria y, por lo mismo, hay muchos de estos equipos inutilizables.