Por CARLOS DANTE GIULUICCI ANDUEZA
La izquierda chilena quizás por dogma político, siempre ha querido poner el foco en la captación de prosélitos en segmentos poblacionales, en que resalte una sensibilidad social muy vinculada a la demanda política con un discurso muy elaborado, sin importarle lo que la derecha ha visualizado en otros segmentos, al punto de lograr representaciones en instancias importantes. Aquí les traigo algunos botones de muestra.
Erika Olivera y Sebastián Keitel, con lo que más se les asocia como actividad de vida es correr y correr para ganar una medalla. Para nada tienen un discurso político, pero hay muchos sufragantes que para nada les interesa la política, pero sí correr y correr por las mañanas. Ella fue reeligida diputada, él ahora será Senador sin abrir casi nunca la boca en el hemiciclo legislativo.
Aunque usted no lo crea, existen muchos xenófobos y misóginos. Somos un país en que los inmigrantes han sido una importante contribución en el desarrollo, como también hay mujeres que nos han instalado en el concierto mundial. Johannes Kaiser, llega en marzo a la Cámara de Diputados gracias a los sufragantes que odian a los inmigrantes, y también gracias a aquellos que les gustaría que la mujer volviera a la cocina, y esté todo el día en casa con el delantal puesto.
Los falsificadores y traficantes de documentos falsos, como licencias de conducir, pasaportes, cédulas de identidad, y otros, tienen en Gonzalo de la Carrera su referente. Este señor llega también en marzo a la cámara baja, y lo que más lo ha destacado en la esfera pública es haber subido a las redes sociales una foto trucada por él, en que el presidente electo, estaría participando en una barricada con su pelo mojado por el guanaco. Lo tenía así porque en realidad la foto fue tomada en un día de lluvia y no en una protesta.
A quienes les gusta el pelambre a tambor batiente, la derecha también les ha proporcionado un gurú, mejor dicho una gurú. La doctora Cordero lo que más ha “aportado” en los canales de televisión es sacarle el cuero a tal o cual personaje. No creo que sea un aporte en la cámara de diputados, pero mirando la parte llena del vaso, el daño que hará (aunque importante), será menor que ejerciendo la psiquiatría.
En la Convención la derecha tiene a Teresa Marinovic, elegida por gente que gusta de personajes vociferantes al límite del histerismo, con una verborrea agresiva y ofensiva que apabulla al adversario. Esta convencional se pelea hasta con la mascarilla.
Como usted puede apreciar, la derecha teniendo muy poca credibilidad en el segmento del voto ilustrado, ha puesto el acento en levantar candidatos que a la legislatura poco y nada pueden aportar, pero a los partidos del pinochetismo residual eso es lo que menos le importa.