LO VOLUNTARIO ES OBLIGATORIO

Por CARLOS DANTE GIULIUCCI ANDUEZA.

 

*La libertad de optar entre tener o no tener una cosa, es incluso un bien jurídico protegido en las normas constitucionales de nuestro país. Sin embargo, en no pocas situaciones esa libertad se ve compelida a la obligatoriedad. Verbigracia la opción de vacunarse o no vacunarse contra el Covid.

 

Parafraseando a Leonardo Fabio les cuento que me ocurrió hace  pocos días en un centro de ventas de insumos y elementos para la construcción, una situación que me hizo cuestionar eso que no estoy obligado a nada que la ley no me obligue.

Fui a comprar unas tablas para mis manualidades como acostumbro hacerlo en ese megacentro comercial. Se estila que para retirar el producto se debe cancelar primero en caja, y para ello usted desprende o mejor dicho, desprendía, un prepicado con el código de la tabla.

Pero un día esos prepicados ya no estaban en el depósito… ¿cómo lo hago para pagarlo?…tendré que esperar que pase un asistente y me de la solución. Por fin viene uno, porque trae un casco así que no me cabe duda que es dependiente y me va a ayudar. Le explico cuando se acerca porque lo veo venir apurado, y a la pasada me dice “sáquele una foto”. Cómo se dice hoy “quedé pa’entro”. Yo que soy del tiempo de la parafina; de la motoneta y del carburo, lo primero que pensé, y cómo cresta le tomo una foto al código, si de partida no ando con máquina fotográfica. Lo encontré por decir lo menos, muy atrabiliario. Porque no solamente hay que tomar la fotito…¡¡también hay que revelarla!!…¿o no?

Entonces, como viniendo de una dimensión muy ajena a la que yo he vivido por varias décadas, un señor mucho menor que yo, y me dice, tómele una foto con el celular.

 ¿Cómo?… ¿o sea que estoy obligado a tener un celular, y más encima con cámara? No existiendo ninguna ley que me obligue a comprarlo,  estoy obligado a hacerlo. La fuerza de la imposición social construye realidades como la que construyen las palabras, aunque no estén expresadas en texto alguno. En Chile hay más de 20 millones de celulares, tenerlo es estar in, no tenerlo es estar out. Nadie está obligado a comprar celular, es voluntario…pero finalmente obligatorio. Pareciera que somos capturados por una especie de efecto subliminal. Pero no, es preciso tener uno, si no ¿cómo te vas a enterar de la tercera clave para hacer una transferencia? Lo deduzco cuando el funcionario del banco me dice…le va a llegar a su celular. ¡¡Rediablos!!… no basta con tener un computador, aunque es voluntario, es obligatorio también tener uno de esos esclavizantes aparatos. O usted me va a decir que más de una vez no exclamó…¡¡ por la cresta olvidé el celular!! Y ha tenido que devolverse.

Entonces entra a tallar eso que dice se da por descontado que todos lo tienen o todos ya lo usan. Aunque no parezca cierto, si bien todos lo tienen y  todos lo usan, no es menos cierto que se siente como una carga impuesta, muy lejos de un acto enteramente voluntario.

Se daba por descontado que todos tienen computador y con internet. La pandemia que también le borró el maquillaje a Chile, desnudó la realidad cuando las clases virtuales mostraron la brecha social del país.

 

La fuerza de la costumbre por la presión emocional de la publicidad se impone por sobre lo que la norma expresa señala… raya  para la suma, lo voluntario es obligatorio.

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