PADRE GUSTAVO ARAVENA ANUNCIÓ EL INICIO DE LAS OBRAS DE CONSTRUCCIÓN DEL CAMPANARIO DE LA IGLESIA PARROQUIAL

 

  • Proyecto busca restituir portal de acceso perdido tras el gran sismo de 1985, grado 8, mediante una licitación privada a la empresa constructora SANAR.

 

Con natural satisfacción y entusiasmo, el Padre Gustavo Aravena, párroco de la Inmaculada Concepción, junto a Helmut Arce, gerente general de Constructora Sanar, anunció el inicio de las obras de construcción del campanario de la Iglesia Parroquial, después de 37 años y 10 meses de la pérdida de este portal de acceso como consecuencia del terremoto del 3 de marzo de 1985, que afectó a cuatro regiones del país.  El proyecto forma parte de los hitos con que espera conmemorarse el Bicentenario de la comunidad parroquial el año 2024.

Según explicó el sacerdote diocesano el inicio de las obras forma parte del cronograma previo a la celebración de los 200 años de la comunidad parroquial de la Inmaculada Concepción de Talagante fundada en 1824, la cual ha venido dedicando un tiempo a la Sagrada Escritura el 2022, a la Evangelización este 2023 y, finalmente, la Fiesta por el bicentenario.  En tal sentido, el Presbítero rescató como parte de este itinerario lo que ha sido la trayectoria de esta unidad pastoral en el transcurso de tiempo y reseñó pasajes importantes.

“Nuestra comunidad parroquial que ha tenido un rol esencial especialmente en el apoyo a los más pobres, un compromiso social que podemos revisar en los registros históricos de nuestra parroquia, al menos desde hace 150 años atrás con los comedores en los sectores del río, la construcción de viviendas sociales, en la compañía de otras egis sociales, como fue el Obispado de Melipilla, a través de FESOL.  De igual manera en la promoción de los Derechos Humanos durante el año 73 al año 82 con el desarrollo de talleres de muñecas y de bordados que se vendían a través de la Vicaría de la Solidaridad en Europa”, recordó el Padre Gustavo Aravena.

Añadió que de cierta forma la iglesia parroquial ha sido en lugar de convergencia de la comunidad de Talagante en todos estos años a través de distintas situaciones y hechos de la vida social, personal y familiar, en los que también estuvo presente el campanario del templo.  “No es sólo un espacio físico, no es solamente un lugar arquitectónico, sino que es un lugar lleno de vida.  Aquí los talagantinos lloran a sus muertos, en sus funerales, se vienen a casar por generaciones, hay familias que llevan más de 200 años establecidas en Talagante y que han hecho todos sus sacramentos en la iglesia parroquial y es por eso que queremos devolverle a Talagante el campanario perdido”.

No obstante, reconoció que el proyecto tuvo un retraso debido a la pandemia, momento en que por una decisión parroquial resolvió destinar sus distintas campañas, acompañar a las familias y vecinos afectados por esta emergencia sanitaria y sus efectos.  “Es por eso que logramos reunir alrededor de 120 millones de pesos para acompañar a nuestros vecinos (…), y también transformar nuestra parroquia en un centro de caridad, un centro de ayuda social y de acompañamiento a quienes sufrían.  Todos quienes murieron en ese tiempo tuvieron la posibilidad de recibir un responso aquí, en las puertas de la iglesia, donde se va a reconstruir el campanario”.

En cuanto a la obra misma, el sacerdote anunció que el futuro campanario tendrá una altura de 40 metros, en cuya parte superior se instalarán las 4 antiguas campanas de la iglesia parroquial, un verdadero patrimonio sonoro, por cuanto durante 150 años dichas campanas fueron el sonido que escucharon los antepasados de la comuna.  “Es por eso que las campanas están confiadas a una empresa experta, que importa este servicio desde Alemania o Italia, que se llama Belltron, y serán los encargados de la electrificación de estas campanas, de un carillón –así se llama- para que puedan sonar de manera automática.  Es decir, con un botón y gracias a la ayuda de la electricidad podrán emitir su alegre sonido”, precisó el párroco.

Finalmente, el Padre Gustavo Aravena destacó la seriedad del contrato suscrito con la Empresa Constructora SANAR a cargo de las obras, mediante licitación privada a la que postularon tres empresas distintas para desarrollar esta campanario en dos etapas sucesivas.  “Una es la obra gruesa, que es la que veremos después de 6 meses terminada y otra serán las terminaciones que esperamos reunir los fondos para llegar a esa meta”, adelantó el párroco de la Inmaculada Concepción de Talagante.

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