
Sensaciones encontradas experimentó el Concejal Nicolás Huaico durante la sesión de concejo extraordinario del jueves pasado, por cuanto a su juicio fue “un desastre la forma en que se desarrollo el proceso de licitación para el disponer de los residuos domiciliarios de Talagante, porque las bases de licitación tenían muchas omisiones en su diseño y, por lo tanto,
fueron estas bases las que permitieron que llegáramos a un concejo tan complejo”.
“Nunca –añadió- debió haber ocurrido si realmente los equipos municipales y la autoridad municipal, y el alcalde en particular hubiese sido consecuente con su postura que en muchas oportunidades planteaba públicamente respecto de Santa Marta y hubiese sido coherente con sus acciones”, argumentó el también abogado, quien en todo momento se negó a adjudicar el depósito de la basura de Talagante en el relleno Santa Marta y denostó reiteradamente al Alcalde Carlos Álvarez por llevar al concejo a esta situación.
No obstante, el concejal talagantino indicó que, por otra parte, el balance es positivo por varias situaciones que se dieron en ese momento, como la reacción de sus pares. “Es una satisfacción personal muy grande ver que cuando se discutió todo este tema en el concejo municipal, todos los concejales que participaron fueron capaces de alinearse con lo que realmente busca la ciudadanía de Talagante que era que no podamos celebrar contrato con una empresa que a nosotros mismos nos contamina”, subrayó.
En tal sentido, Nicolás Huaico explicó que su conformidad se funda en la diferencia respecto del proceso licitatorio anterior. “Es una satisfacción grande porque a diferencia de la licitación sobre este mismo punto, con las mismas características y con la misma empresa propuesta el año 2017, como no existía la transmisión pública de los concejos y la gente no podía comentar lo que va sucediendo como ocurre hoy, en esa oportunidad, lamentablemente, Santa Marta fue la empresa adjudicada sin la oposición de casi ni un concejal, salvo mi caso porque yo rechacé básicamente por las mismas razones que hoy”.
“La segunda satisfacción –continuó Nicolás Huaico-, más grande, es ver cómo la ciudadanía se hizo respetar en el concejo municipal, cómo se hizo escuchar, cómo circuló rápidamente la información que esto se iba a votar, que el concejo iba a ser público, que había oportunidad de verlo, de controlar, en el fondo, cómo iban a votar sus autoridades y, además, de hacer llegar sus opiniones, porque las hacían llegar no sólo en los comentarios del concejo, porque a mí escribieron y por lo que converse también escribieron a los otros concejales”.
A juicio del joven abogado los alcances que tuvo este interés ciudadanos fue más allá de los habituales partes agua, especialmente en un momento previo a las próximas elecciones municipales. “Entonces eso, ver una ciudadanía de Talagante tan despierta, tan dispuesta a controlar los actos de sus autoridades, tan desprovista de cierto fanatismo político que a veces vemos en las campañas electorales y más bien alineada en un interés común, alineada en el bien común, más allá de la situación política, porque era un tema transversal”, resaltó el concejal Demócrata Cristiano, quien reiteró cómo vivió este momento.
“Las sensaciones son esas tres: decepción por el proceso de licitación que nunca debió ocurrir y de haber llegado a esta instancia, pero satisfacción porque mis colegas han corregido su error de hace tres años, fueron capaces, en el fondo, de reconocerlo y, por otro lado, la ciudadanía fue muy clara, se hizo escuchar, se hizo respetar, y se alineo frente a una causa que nos importa a todos”, resumió Nicolás Huaico.