Por JUAN FERNANDO ESPINOSA SÁNCHEZ.
El 15 de enero de 2016 comenzó el desprendimiento de parte del paredón de basura del Relleno Santa Marta hasta convertirse en una avalancha de miles de metros cúbicos que se desplazó quebrada abajo y sobrepasó el muro de contención, depositándose en el suelo sin protección, mientras metros más arriba la biomasa entraba en combustión. Tal vez, más visible fue el incendio de la basura, ya que el humo, los gases, y las cenizas inundaron Santiago, despertando el interés de la prensa y de las autoridades de entonces, no obstante, el alcalde de Talagante declaraba a T13 Radio en pleno siniestro -el 19 de enero de 2016- que “los niveles de toxicidad no revestían peligros, eran inocuos. Pero producen picazón y un olor desagradable”.
Miles son las páginas que se han escrito sobre este hecho desde 2016, tal vez más relevante que eso, ya se han efectuados dos formalizaciones por responsabilidades penales en los Tribunales de Garantía de Talagante, contra la plana ejecutiva del relleno y, también, contra los directores del consorcio. En estos 6 años, también el Segundo Tribunal Ambiental de Santiago falló por grave daño ambiental, pero además dicha sentencia fue confirmada por la Corte Suprema de Justicia, sin embargo, pareciera todo tan igual, así al menos lo reafirma el histórico vecino de Lonquén que busca, primero que todo,
justicia para con el medio ambiente.
“Estamos a 6 años del gran deslizamiento de basura. Estamos hablando en cifras oficiales de 800 mil metros cúbicos de basura que se deslizó y gran parte de esa basura, más de 600 mil metros cúbicos, quedaron depositados sobre terrenos sin impermeabilización. Es como que tenemos un gran incendio y los bomberos no llegan, no llegan, y lo que es peor nadie activa las alarmas, porque aquí estamos frente a una situación de contaminación grave del suelo natural y con una contaminación en progreso permanente desde ya hace 6 años”, señala Andrés Zöllner.
Según el querellante hay muchas instituciones públicas que han intervenido en estos años, “pero ninguna logra obligar a Santa Marta que retire esa basura” y profundiza sobre lo que considera una impunidad. “Se levantó un programa de cumplimiento: no cumplieron, y lo que es peor aún, nosotros teníamos un abogado que ganó un juicio en el Tribunal Ambiental, incluso confirmado por la Corte Suprema, que sentenció a Santa Marta a reparar el daño que se había producido a partir de lo ocurrido hace 6 años atrás y simplemente Santa Marta está en desacato (…), hace caso omiso de la sentencia, que les señalaba que tienen que retirar todo el suelo contaminado y sustituirlo por nuevo material”.
Pero, suma y sigue admite Andres Zöllner, a raíz del ingreso de un nuevo proyecto hace un mes atrás para descargar líquidos al estero El Gato, Andrés Zöllner recuerda que debido al deslizamiento “se constató que Santa Marta no estaba trabajando correctamente el tratamiento de los líquidos” y se le indicó que debía ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental un proyecto que sustituya el sistema de tratamiento. “Ellos no han ingresado un proyecto para mejorar su tratamiento y de lo único que están preocupados ahora, es de descargar directamente al estero El Gato líquidos que todos saben que no cumplen con la norma”, subraya el vecino.
Sin embargo, el querellante añade otro hecho que llama la atención, como es que la Asociación de Municipalidades de Santiago Sur,
organizados en Emeres licitaron nuevamente el destino final de la basura domiciliaria de 9 comunas, a pesar del historial del relleno ubicado en Lonquén. “Aquí, nuevamente, estamos frente a una situación donde se está manifestando lo que es la corrupción en el tema de la basura y lo que es ya impresentable que hoy día se adjudica una empresa, que a todas luces es una empresa contaminante, que no obedece los juicios y las sentencias de los tribunales”, replica Zöllner.
A partir de lo vivido estos años, el histórico vecino de Lonquén es tajante a la luz de lo ocurrido en 6 años desde el colapso de la pared de basura estivada en celdas, su posterior avalancha cubriendo una amplia zona sin protección y finalmente el grave incendio que permaneció por días consumiendo basura y quemando gases: “acá no hay soberanía por parte del Estado con sus decisiones, sea a nivel administrativo como en este caso también a nivel de los tribunales. Eso es escandaloso”, resume el vecino querellante contra el Relleno Santa Marta.