VECINOS DE VILLAS FUTUROS DENUNCIAN FALENCIAS DEL BANDEJÓN MILLONARIO ENTREGADO EL FIN DE SEMANA EN TALAGANTE

Contradictorio resulta, por lo menos, lo ocurrido con el bandejón entre camino a Melipilla y caletera Los Aromos, por cuanto la Municipalidad de Talagante elaboró una ordenanza en favor de la discapacidad, mientras por otro lado construyó una obra por la friolera suma de cerca de mil 300 millones de pesos ($1.300.000.-) con un único acceso para personas con movilidad reducida por enfermedad o por edad, en cerca de un kilómetro de distancia entre las villas Futuro 1 y las villas Futuro 2 y Futuro 3.

De hecho los propios vecinos hicieron ver el hecho a este medio, mientras se inauguraba la obra, además de otras falencia que han sido denunciadas durante la construcción del proyecto, por cuanto nunca la Municipalidad de Talagante consultó a los vecinos sobre un área verde que fue intervenida por la autoridad, sin mediar la opinión de quienes viven en lugar y fue así como se rebajó los metros de área verde, por baldosas y piso duró, y se taló, a lo menos, un árbol, sin mediar explicación alguna.

Las barreras infranqueables a la movilidad reducida

“Estéticamente se ve bonito, pero no pensaron ni en las personas con discapacidad ni en el adulto mayor”, sostuvo Luisa Riquelme, vecina del pasaje Volcán Ollagüe, e indicó que opina con fundamentos porque su madre fue operada y tiene problemas para levantar el pie.  “Ni uno mismo, cuesta mucho.  Si tú no caminas hasta un lado, donde no esté una parte como corresponde para poder afirmarte, no tienes como subir”, argumentó.

“Este tramo que hicieron acá para poder bajar lo hicieron hace poco, pero si tú ves hacia donde entran los vehículos, no tienen, cómo baja la gente, cómo llega a un paradero.  Eso es lo que la gente está reclamando”, aseguró Luisa Riquelme.  “Es muy poco, cómo va a venir la gente de la villa Futuro 2 a esta rampa que tiene la villa Futuro 1, no tiene ni pies ni cabeza, no cuadra.  Entonces, como digo: muy bonito estéticamente, pero tiene sus contras”.

Mamá de un menor con discapacidad

Una situación similar y con matices, fue la que denunció Moira Arrieta, vecina de calle Uno Oriente, sector Villa Futuro 3.   “Yo tengo un hijo con discapacidad y hacia la Villa Futuro 3 no hay ninguna rampa que permita la bajada de silla de ruedas o de alguna persona con algún tipo de dificultad de movimiento.  Eso hace más complejo poder utilizar este bandejón”, sostuvo la vecina, quien de todos modos valoró el proyecto, pero insistió en su demanda sobre ésta y otras falencias.

“Agradezco los esfuerzos, por supuesto, pero creo que debería, a lo mejor, evaluarse el construir una nueva rampa por lo menos para el sector que está más cercana a la Villa Futuro 3 y además, junto con eso, mejorar los espacios de descanso porque hacia la Villa Futuro 3 tampoco hay bancas, los vecinos tienen que acercarse hacia las otras villas para poder sentarse o para que haya espacios de juegos para los niños”, señaló Moira Arrieta.

Una facilidad para quienes viven cerca de la rampa en casi un kilómetro

Por su parte, Angélica López, vecina de Villa futuro 1, calle La Higuera, ve con mejores ojos la obra entregada a la comunidad, pero admitió que está más cerca de la rampa de acceso y que está obra de mitigación se efectuó poco antes de la inauguración del bandejón.  “La rampa, la encuentro maravillosa, porque no habían pensando en nostras, las personas que tenemos cierta discapacidad, en los adultos mayores”, dijo la vecina.

“Por ejemplo –agregó-, yo no podía subir porque era demasiado alta y ahora eso ya me da una facilidad para poder llegar al paradero y tomar locomoción y lo encuentro muy bueno, y también pensando en los adultos mayores que les cuesta mucho, entonces, encuentro que fue fantástica la rampa”, dijo Angélica López por este trabajo reciente, pero admitió que su caso no es el de todos.  “Claro, a mí me queda relativamente cerca, pero si ando unos pocos pasajes más allá, no tengo acceso para subir, eso es complicado”, sentenció.

Las incomodidades del adulto mayor y algo más

Por último, Udalia Castillo Valdebenito se manifestó absolutamente contraria al proyecto por varias razones, comenzando por la cantidad de inversión de recursos versus las deficiencias que a su juicio tiene las obras realizadas en este bandejón.  “Para la plata, es una estafa.  Es una plata que uno considera que pudo ser para algo más útil (…), no era necesario tanta plata para tan poco que hicieron, tan feo y tan poco útil para nosotros los adultos mayores”, subrayó la vecina de Villa Futuro 1.

“La otra anterior que había, nosotros podíamos subir, cruzar a tomar la liebre o bajarnos y cruzar acá, teníamos asientos, ahora no teníamos nada, ni siquiera un basurero”, subrayó la vecina y muestra hacia el frente de su casa -que mira al bandejón- la carencia del equipamiento que señala, ya que sólo tiene de frente un muro a una altura de 60 centímetros que sortear para poder subir al bandejón.

“Ahora no tenemos nada, nada, ni siquiera un basurero como había antes, la gente por lo menos tenía para botar una basura, ahora nada, nada.  Para nosotros es algo totalmente inexplicable, porque yo no puedo acceder, mi marido no puede acceder (…), vamos a caminar cuadras para subirnos a una liebre o por lo menos subir a darnos una vuelta en el bandejón.  Antes uno lo aprovechaba, ahora no lo podemos aprovechar”, subrayó Udalia Castillo, quien junto a su marido requiere caminar por rutina médica todos los días.

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