Por JUAN FERNANDO ESPINOSA SÁNCHEZ.
Con el propósito de continuar la preparación del proceso de reacreditación del establecimiento, el Hospital de Talagante desarrollará este martes 30 y 31 de agosto un ejercicio de carácter administrativo interno de autoevaluación tendiente a revisar la correcta aplicación de los distintos protocolos y normas que rigen su quehacer diario. Así lo señaló el director del establecimiento, Claudio Román Codoceo, quien
explicó de qué se trata este proceso que están preparando los funcionarios y funcionarias y que tiene un impacto positivo en la atención de los usuarios y usarías del centro hospitalario.
“El proceso de acreditación consiste en dar cumplimiento a una serie de normas que están sancionadas desde la Superintendencia de Salud, del Ministerio de Salud, que habla de la calidad de los procesos tanto clínicos como administrativos del establecimiento. El impacto que tiene para nosotros la acreditación o la reacreditación dice relación con que nosotros podamos ser prestadores de la GES, Garantías Explícitas de Salud. La normativa vigente hoy día dice que las Garantías Explícitas de Salud deben ser otorgadas solamente por aquellos prestadores o establecimientos que cumplen (…) con los criterios o protocolos de calidad que son los que se realizan en cada proceso de acreditación”, señaló Claudio Román.
En términos prácticos, el Director del Hospital de Talagante sostuvo que la acreditación otorga garantías al paciente respecto de su atención y también a los funcionarios y funcionarias para el buen desempeño de su labor. “Le da respaldo al paciente, que es la comunidad, de que usted va a entrar y, por ejemplo, que el personal que entró a una cirugía hizo un correcto lavado de mano y uso de la EPP, lo que no van a permitir una transmisión de una enfermedad o de un contagio de una infección intrahospitalaria al paciente que está siendo operado”, indico Claudio Román.
“Es calidad –agregó- y eso es una gran ventaja, tanto para el paciente que va a recibir ese servicio, pero también para nuestros funcionarios que van a tener el respaldo que cuentan tanto con la normativa, los protocolos o manuales, pero al mismo tiempo con la infraestructura que la estamos ajustando para dar cumplimiento a estos estándares de calidad”, subrayó el director, quien explicó en función de la reacreditación del Hospital de Talagante se comenzó a trabajar en abril del año en curso con una primera autoevaluación. Con total franqueza Claudio Román admitió que se encontraron algunas situaciones que enmendar producto de la coyuntura epidemiológica por la que atraviesa el país.
“En la primera autoevaluación se evidenciaron una serie de falencias en distintos servicios clínicos y, fundamentalmente, esto fue dado a propósito de la pandemia, porque en función de la pandemia tuvimos que flexibilizar algunos criterios para aumentar nuestra capacidad de atención. Doy un ejemplo: en las unidades de pacientes críticos, que son las unidades de UPC, UCI, UTI, hay un estándar de personal para las camas, por ejemplo, un médico cada tres camas, una enfermera cada seis camas y un tens cada dos camas, pero cuando teníamos una mayor demanda, cuando nos faltó personal, atendimos a más gente, pero flexibilizando algunos criterios, como por ejemplo, con un médico cada cuatro camas, de manera tal de poder atender a la mayor cantidad de pacientes”.
Añadió que la comunidad puede preguntarse cuál fue el efecto que tuvo esa flexibilización e indicó que ese proceso permitió algo tremendamente importante en el momento. “Tuvo un efecto muy importante porque nosotros, por ejemplo, originalmente solamente teníamos una capacidad de poder ventilar a 6 pacientes y llegamos a ventilar en nuestro hospital 45. Y, eso tiene que ver con la flexibilidad, con poder adaptarnos y dar respuesta a la atención sanitaria”, argumentó el director del Hospital de Talagante, quien indicó que todo lo que se ha hecho se tiene que ir regularizando para reacreditarse y comentan que en eso están con un cronograma de trabajo bastante claro.
“Nosotros ya nos inscribimos, de manera tal que estamos esperando el sorteo de la Superintendencia de Salud. Esto debiera producirse entre el mes de septiembre a diciembre de este año, en términos que la Superintendencia a través de la agencia que nos designen para tales efectos va a revisar cada uno de estos protocolos, cada uno de estos estándares de calidad que he mencionado. Sin embargo, nosotros como establecimiento ahora a finales de agosto, el día 30 y 31 vamos a realizar nuevamente un ejercicio de autoevaluación para ver cómo hemos ido avanzando en el cumplimiento de estos estándares para ser finalmente acreditados sin ninguna observación. Esperemos que recibamos el proceso de revisión en septiembre, octubre, y en diciembre ya estemos totalmente acreditados”, sentenció Claudio Román.